El baccarat es un juego de cartas clásico donde los jugadores apuestan sobre el resultado de una mano: el Jugador o el Banquero. El objetivo es obtener una mano con un valor más cercano a nueve.
Cada carta tiene un valor específico: las cartas numeradas del 2 al 9 valen su número, las figuras (J, Q, K) valen cero, y el As vale uno. Cuando la suma de dos cartas supera nueve, se descarta la primera cifra del total.
En cada ronda, se reparten dos cartas iniciales tanto al Jugador como al Banquero. Si alguno obtiene un total de 8 o 9 (llamado "natural"), gana inmediatamente. Si ambos tienen el mismo valor, es un empate.